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Toyota Rav4 120D 4x2 Advance

Toyota RAV4 120D 4x2 Advance

El Toyota RAV4 es uno de esos coches que ha ido evolucionado para ganar en tamaño y categoría. Basta con echar la vista atrás, concretamente al año 1994, para ver como un pequeño crossover se ha convertido en un SUV compacto de tamaño familiar. Ahora, la cuarta generación que ha sido objeto de esta prueba, se presenta como un modelo más amplio, equipado, de mayor categoría y adaptado a los nuevos tiempos y a las nuevas demandas de sus potenciales clientes.

Un gran cambio generacional
Lo primero que cambia en el nuevo RAV4 es el diseño. Según nos cuenta Toyota, la marca japonesa realizó un montón de entrevistas a clientes del RAV4 en Europa, China y Norteamérica para determinar lo que más valoraban de este todocamino compacto. Como puntos más positivos mencionaban la buena maniobrabilidad, la facilidad de acceso combinada con una visión elevada de la carretera, el diseño, la versatilidad y la capacidad, incluso en las condiciones más duras.

Una vez que lo ves por primera vez en vivo y lo pruebas, te das cuenta que es un coche que ha cambiado respecto a anteriores generaciones. Para empezar, si hablamos de su diseño, he de decir que, a mi, personalmente, me agrada. La verdad es que hay que reconocer que tiene su pizca de gracia y originalidad, al menos si lo comparamos con sus más directos rivales, como por ejemplo, Honda CR-V, Mazda CX-5, Ford Kuga o Renault Koleos.

Me queda claro que, visto por fuera, es un coche que logra convencerme por diseño. Pero llega la hora de subirse al interior para ver qué aspecto tiene, lo practico que resulta y si realmente es amplio para cumplir como coche familiar.

Muy buenos ajustes en su interior
Sin ajustarme todavía al puesto de conducción, echo el primer vistazo, y veo que el borde anterior de la barra horizontal superior del salpicadero presenta un acabado metalizado, mientras que la barra inferior adopta la forma de un panel de cuero sintético acolchado, a juego con los detalles de los paneles superiores de las puertas. Además, también observo que hay detalles cromados que resaltan el cuadro de mandos del conductor, las rejillas de ventilación, los instrumentos de la consola central y el cambio de marchas. Asimismo, para rematar el conjunto, tanto las botoneras de las puertas como el túnel de transmisión presentan un acabado con paneles de fibra de carbono simulada.

Toyota RAV4 120D 4x2 Advance

Por lo demás, todos los instrumentos y botoneras cuentan con iluminación posterior en color azul claro; una iluminación nítida y fresca que aporta sofisticación y una gran armonía visual al nuevo interior.

Toyota ha querido adoptar ciertas dosis de lujo en el interior, y eso se nota en algunos acabados del mismo, ya que en la parte más visible del salpicadero hay remates tapizados en cuero, que es suave y está acolchado. No es que se respire un gran lujo en el interior, pero el ensamblaje de todas las piezas es sólido y la sensación que transmite este coche, es que está bien hecho.

Un habitáculo que gana en amplitud
La ganancia en dimensiones que ha experimentado este nuevo Toyota RAV se traduce positivamente en la habitabilidad del interior, en el que tanto conductor como acompañante viajan con mucho confort, y en el que los pasajeros traseros encontrarán mucho espacio para viajar con comodidad y holgura. Precisamente, uno de los puntos de las plazas traseras, es que el piso es prácticamente plano y se puede regular la inclinación de los respaldos. Asimismo, los asientos traseros cuentan con un ángulo de la superficie del cojín 2 grados más alto, así como unos nuevos refuerzos laterales, para una mejor sujeción.

La longitud del maletero se ha incrementado hasta los 1.025 mm, y su capacidad ha aumentado hasta los 547 litros. El volumen de almacenamiento bajo la bandeja también ha aumentado 51 litros, desde los 49 a los 100 (en las versiones equipadas con kit de reparación de pinchazos).

El portón trasero de apertura lateral se ha sustituido por otro de apertura ascendente, que además puede ser eléctrico. La abertura del nuevo portón trasero cuenta con un borde de maletero notablemente bajo, de 645 mm (con kit de reparación de pinchazos o rueda compacta), así como con una gran anchura, de 1.158 mm. Todo esto facilita la carga y hace que sea un coche mucho más práctico que el anterior.

Nos ponemos al volante
Una vez visto que es un coche con cualidades suficientes como para cumplir más que de sobra como coche familiar, llega la hora de poner en marcha el motor para ver lo que es capaz de ofrecer este RAV4 cuando nos ponemos en movimiento. Para ello, nos subimos al Diésel 120D de 124 CV y tracción delantera.

Toyota RAV4 120D 4x2 Advance

Esta versión, que estaba equipada con neumáticos de carretera, es solvente para circular por caminos, pero nada recomendable para meterla en complicaciones o en superficies de baja adherencia. Probablemente, si te mueves mucho en campo y demandas una buena capacidad de tracción, la transmisión total sea más recomendable. Sin embargo, si no vas a hacer un uso extremo de 4x4, con unos buenos neumáticos destinados para este fin, tendrás más que de sobra para avanzar sin problemas, incluso, en situaciones algo complicadas.

En cualquier caso, para ofrecer ciertas garantías en todos los terrenos, el nuevo RAV4 también está disponible con Control de descenso (DAC) y Control de asistencia para arranque en pendientes (HAC). Montado de serie en todos los vehículos equipados con transmisión automática y especialmente útil en bajadas con hielo o nieve, el Control de descenso regula automáticamente la selección de marcha, la velocidad del motor y la capacidad de frenado en cada una de las ruedas del sistema ABS, para ayudar al conductor a mantener una velocidad constante en los descensos, tanto en carretera como fuera de ella.

Mejor en carretera
Uno de los grandes inconvenientes que le veo al RAV4 para salir fuera del asfalto, es su suspensión. Y es que, ésta resulta demasiado seca e incómoda para circular por un camino a poco que esté bacheado. En carretera también se la nota algo firme, pero el recorrido es muy amplio, por lo que la estabilidad y la confianza que transmite este SUV en curva no es equivalente a lo que podemos encontrar en una berlina o, incluso, en unos cuantos monovolúmenes de tamaño similar.

Por el contrario, si hablamos de tacto de conducción, el RAV4 muestra algunos inconvenientes. Por ejemplo, el tacto del embrague y del guiado del cambio pueden resultar algo densos para los conductores que busquen una conducción más bien suave. Por lo demás, es un coche más refinado que el anterior modelo y cuenta con una dirección que muestra precisión, agrado y buenas sensaciones tanto en ciudad como en carretera.

Dos motores Diésel modernos y de bajo consumo
La gama Diésel del Toyota RAV4 está disponible con dos motorizaciones de 124 y 150 CV. Nosotros probamos el motor de menor potencia asociado a la versión de tracción delantera. Con esta configuración, los 124 CV de este 2.0 litros son más que suficientes para mover pasajeros y equipaje sin encontrarnos un coche limitado en ningún caso.

Toyota RAV4 120D 4x2 Advance

Este motor, además de resultar bastante enérgico desde la parte baja del cuenta vueltas, siempre se muestra vigoroso, al menos hasta que alcanzamos las 3.600 rpm. A partir de ese régimen de giro, no merece la pena estirarlo más, ya que el empuje es prácticamente inexistente.

Si traducimos todo ese rendimiento mecánico en cifras, los números no son malos para la masa y tamaño de este coche. Combinado con una transmisión manual de seis velocidades y tracción delantera, dota al nuevo RAV4 de una aceleración de 0 a 100 km/h en 10,5 segundos, y una velocidad máxima de 180 km/h.

Por consumo es un motor equilibrado y económico. Por ejemplo, si circulamos en autovía  a velocidades legales, el gasto de carburante no va más allá de 5,7 litros a los 100 kilómetros. Asimismo, si nos proponemos gastar poco, podemos llegar a conseguir, con bastante facilidad, medias de 4,5 l/100km en vías de segundo orden en las que haya poco tráfico. En ciudad, también se pueden obtener buenos registros que más o menos siempre lograron estabilizarse sobre los 7,6 l/100 km en condiciones normales. Esta cifra tan ajustada se consigue, en gran medida, gracias a la adopción del sistema Stop & Start.

Precio y equipamiento
El Toyota RAV-4 ofrece un equipamiento de serie muy completo en todas las versiones. Tanto es así, que apenas deja opciones a la vista. Entre lo más destacable, el modelo japonés ofrece elementos como el gestor automático de luces de carretera, sistema de aviso de cambio involuntario de carril, detector de ángulo muerto, asientos calefactables, climatizador, portón trasero con apertura y cierre eléctricos y el sistema "Toyota Touch", que está disponible en todos los acabados y que es un sistema de info-entretenimiento con pantalla táctil a todo color de 6,1 pulgadas, que representa un nuevo concepto más accesible de sistemas multimedia a bordo.

Este sistema incorpora radio AM/FM con receptor DAB/DAB+/DMB opcional, reproductor de CD/MP3, Bluetooth con Audiostreaming, y un puerto USB para conectar reproductores de música portátiles, con la posibilidad de mostrar portadas de álbumes desde un iPod. Por otra parte, cuenta de serie con una cámara de visión
trasera.

El Toyota RAV-4 está disponible desde 26.000 €, sin incluir descuentos promociónales. La unidad que puedes ver en la prueba, tenía un coste de 27.340 €. Puedes consultar todos los precios aquí.

Toyota RAV4 120D 4x2 Advance

Conclusión: El nuevo Toyota RAV4 ha cambiado para adaptarse a los nuevos tiempos y para ganar más adeptos. Destaca por su amplitud interior y práctico maletero. El motor Diésel de 124 CV consumo muy poco y ofrece un rendimiento notable. Por suspensiones y comportamiento, es un vehículo más recomendable para circular por carretera, que por caminos y/o zonas mal asfaltadas.

Texto: Gustavo Rodríguez
Fotos: A.R. Sastre, G. Rodríguez y Toyota

Publicado el 26/12/2013 a las 00:00