Citas que nos conducen atrás en el tiempo, sabiamente reinterpretadas en clave moderna. Éste es el original y cautivador estilo del Lancia Ypsilon. Basta con decir que se inspira en el inolvidable Lancia Ardea, reinterpretando con creatividad su línea y adaptándola a las necesidades de maniobrabilidad actuales. Nace así un automóvil con un perfil original, en plena sintonía con las tendencias modernas que claman por un diseño suave, sensual y femenino. Pero lo que más impacta es la inconfundible clase Lancia.
En primer lugar el frontal, escultórico, presenta un agradable movimiento de las masas y está dominado por la gran calandra vertical que transmite una sensación de superioridad y de clase. Este recurso, importante y distintivo, de Thesis a Phedra, será de ahora en adelante una referencia obligada para los diseñadores de Lancia.
Los grupos ópticos son bellísimos y con formas nítidas, siguiendo la corriente estilística que caracteriza los nuevos automóviles de la Marca. Una gran nitidez de formas que también se encuentra en la vista lateral y en la parte trasera del automóvil.
Los paragolpes delanteros y traseros de grandes dimensiones aumentan la sensación de una base sólida en la cual parece apoyarse el automóvil. Ypsilon, pues, con respecto al Lancia Y, es más "importante" en las dimensiones percibidas, más moderno, más envolvente y cautivador. Éste es, en resumen, el diseño exterior del nuevo modelo, una línea destinada a volver a proponer el estilo fuertemente característico de la nueva imagen de Lancia, nacido con el prototipo Dialogos y desarrollado plenamente en Thesis y más tarde en Phedra.
La gran capacidad en carretera del Lancia Ypsilon, su comportamiento siempre previsible, la facilidad y el placer de conducción también se deben a las prestaciones ofrecidas por los cuatro motores disponibles. Los primeros dos son los probados y fiables 1.2 de 60 CV y 1.2 16v de 80 CV, ejemplos de cómo es posible combinar grandes cualidades de par y fluidez de funcionamiento con cilindradas relativamente reducidas. Los dos de cuatro cilindros forman una oferta capaz de satisfacer las necesidades de un amplio segmento de mercado. Entre las características comunes destacan la elasticidad, los consumos reducidos y las excelentes prestaciones.
Los otros dos motores, en cambio, son nuevos: el 1.4 16v de 95 CV y el revolucionario 1.3 Multijet 16v. Concretamente, este último desarrolla una potencia máxima de 70 CV a 4000 r.p.m., mientras que el par es de 18,4 kgm a 1750 r.p.m. El propulsor, además, es fruto de una tecnología refinada, contenida en un monobloque de menos de 50 cm de longitud y 65 de altura. Se trata del diesel de cuatro cilindros "Common Rail" más pequeño del mercado.
El único capaz de contener en un cilindro con un diámetro inferior a 70 mm seis componentes: cuatro válvulas, un inyector y una bujía. Lancia es la primera casa en presentar el 1.3 Multijet 16v acoplado a un dispositivo secuencial robotizado Dualmode. Se trata de un dispositivo mecánico tradicional al cual se ha aplicado un innovador sistema de transmisión. Este último, a través de una asistencia electrohidráulica, automatiza los mandos del embrague y de la palanca del cambio.
El cambio Dualmode tiene dos modalidades de funcionamiento. Por una parte, el cliente puede utilizar la gestión semiautomática, insertando las marchas mediante la palanca situada en el túnel. Por otra, el cambio puede pasar a gestión automática. En este último caso, el conductor dispone de dos lógicas: Normal y Economy. Con el primer programa de funcionamiento se obtiene un excelente confort de marcha, asegurando al mismo tiempo aceleraciones progresivas y cambios de marcha brillantes en cualquier condición. El uso de la lógica Economy, en cambio, tiene como objetivo reducir el consumo de combustible, preservando la maniobrabilidad y el confort de marcha al máximo nivel. El Lancia Ypsilon puede equiparse con un techo practicable de cristal de grandes dimensiones (Skydome) que constituye una novedad para el segmento. Este dispositivo, de última generación, ocupa prácticamente el 70% del techo y está formado por dos paneles de cristal (uno fijo y otro móvil) y dos cortinas parasol que se desplazan de manera independiente hacia la parte posterior del automóvil.
Se ha escogido un climatizador sofisticado que controla automáticamente, mediante una centralita electrónica, la temperatura, el caudal del aire, su distribución, la activación del compresor y la recirculación. Se trata, además, de un climatizador "dual", es decir, que permite seleccionar dos temperaturas diferentes a la vez: una en la parte derecha del habitáculo y otra en la parte izquierda.