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Chevrolet Cruze LT 2.0 VCDi 150 CV

Tengo que confesaros que el Chevrolet Cruze me ha sorprendido gratamente. No es que esperara un mal coche, ni mucho menos, pero tampoco esperaba lo que me he encontrado a lo largo de toda la prueba. Todo han sido buenas sensaciones y admiración por un producto en el que uno siente que ofrece más de lo que cuesta.

Chevrolet Cruze LT 2.0 VCDi 150 CVEl Chevrolet Cruze te deja esa sensación de que has elegido bien, que no te has equivocado, que has optado por la mejor opción y que le has sacado mucho partido a los 20.790 € que te puedes llegar a gastar en la versión que hemos tenido la oportunidad de probar. Y es que, dejando de lado el descuento del concesionario de turno, no he encontrado una berlina con  las sensaciones, el equipamiento, la potencia y el precio del Cruze. Todas las opciones equivalentes son más caras, menos potentes o menos equipadas.

Pero olvidándonos de las cifras y de las comparaciones de precios y equipamientos. Lo más importante, es todo lo que ofrece el Chevrolet Cruze LT 2.0 VCDi 150 CV por 20.790 €, que es mucho.

Para empezar, el primer golpe de vista es bueno; un modelo con apariencia de buen coche, de líneas actuales y con un diseño que está muy acorde con el gusto que tenemos los europeos. De entrada, la carta de presentación parece buena.

Interior: Diseño, acabados y asientos delanteros
Una vez en el interior, las buenas sensaciones continúan. Lógicamente no se respiran grandes lujos, pero si que encontramos la calidad esperada en un coche de este precio. Todos los plásticos ofrecen una calidad aparente buena, las diferentes piezas tiene un buen ajuste y el ensamblaje de las mismas transmite solidez y buena realización.

Chevrolet Cruze LT 2.0 VCDi 150 CVDurante toda la prueba no percibimos ni un solo fallo en el acabado y ni un sólo grillo. Únicamente detectamos un pequeño crujido en el respaldo del asiento cuando hacíamos presión sobre él. Posiblemente un pequeño fallo en el ajuste lumbar de nuestra unidad de pruebas, fácilmente solventable.

Ya que hablamos de los asientos, tengo que decir que los de las plazas delanteras me han gustado mucho (ver imagen). Son suficientemente envolventes, tienen un grado de dureza perfecto para que no pequen ni de blandos ni de duros y son lo suficientemente cómodos como para que no nos cansemos por muchos kilómetros que acumulemos cubriendo largas distancias. El tapizado de los asientos es de tela con costuras Francesas (según Chevrolet, este tapizado ofrece una excelente durabilidad y evitan la posibilidad de apariencia de “costuras tirantes” con el tiempo). La verdad es que tiene una apariencia sufrida y fácil de limpiar.

Opcionalmente, se puede adquirir una tapicería de cuero con asientos delanteros calefactados (es una opción para las versiones LT y tiene un coste de 1.070 euros).

También hay tapizado de tela en la parte más visible del salpicadero. Tiene un buen aspecto y es preferible a un plástico.

Chevrolet Cruze LT 2.0 VCDi 150 CVCuando comienzas a echar el primer vistazo al interior, una vez sentado en la plaza del conductor (ver imagen), comienzas a experimentar una especie de “déjà vu”, y es que no se nos escapa que el Chevrolet Cruze no puede esconder su vinculación industrial con el Opel Astra (en su interior encontramos muchos mandos heredados del compacto de Opel).

El aspecto de interior es vistoso y moderno. Todos los mandos están bien ordenados y no hay recarga de botones en ningún sitio. Las diferentes funciones se manejan con rapidez y eficacia. Da gusto ver la consola despejada de botones (ver imagen).

El puesto de conducción está bien diseñado para que, conductores de diferentes tallas y complexiones, se adapten con facilidad (los asientos tienen una regulaciones amplias en altura y profundidad).

Mandos: disposición y funcionamiento
La temperatura y el ventilador del climatizador se manejan mediante dos mandos giratorios situados en la consola central (ver imagen). Tienen un tacto muy bueno y ambas funciones se regulan con rapidez y eficacia. Estos mandos son muy accesibles y están situados en la parte inferior de la consola central. Al estar en esa posición, se puede dar la posibilidad de tocar involuntariamente estos mandos con las piernas del conductor y acompañante.

El volumen del equipo de sonido y los menús del ordenador de bordo también se manejan mediante mandos giratorios (ver imagen). También tienen un tacto suave y agradable.

El resto de funciones se activan mediante botones. Como digo, todos están muy ordenados y perfectamente posicionados.

Chevrolet Cruze LT 2.0 VCDi 150 CVLa parte superior de la consola central está gobernada por un sistema de audio con radio CD, con sistema digital RDS de localización de mensajes de texto vía radio y una entrada para dispositivos MP3 (ver imagen). Además, el acabado LT añade un cargador de seis CD y una entrada USB para un iPod y dispositivos de datos (ver imagen).

Nuestra unidad de pruebas también equipaba un sistema de navegación DVD que incluye una pantalla de siete pulgadas (es opcional y cuesta 815 €). El navegador tiene una cartografía amplia y la representación de la misma es en 2D (la representación de la cartografía es un poco pobre). Integra la información de tráfico TMC, aunque no nos informa sobre la situación de radares (el navegador cuesta 915 €).

El sistema de navegación es el mismo que equipan otros modelos de Opel (Meriva, Astra e Insignia). Ofrece una opción muy útil e interesante. Cuando entramos en la reserva de carburante, automáticamente el sistema de navegación nos advierte y nos recomienda la lista de las estaciones de servicio más cercanas (se representan por orden de cercanía). En cuanto elegimos una, automáticamente el sistema de navegación nos guía hacia ella.

Chevrolet Cruze LT 2.0 VCDi 150 CVMe gustó la ubicación de los mandos que controla las luces (ver imagen). Además, de liberar de funciones a los mandos satélites situados detrás del volante, están muy bien dispuestos. Mediante el mando giratorio se selecciona la modalidad que queremos utilizar (luces de cruce, la corta, modo automático y antinieblas). A la derecha de este mando, tenemos los reostatos que regulan la inclinación vertical del haz de las luces de cruce y carretera y la intensidad de la iluminación del cuadro, testigos y pantallas.

Si queremos manipular el menú del ordenador mientras conducimos (para visualizar consumos y autonomía), hay que quitar la mano izquierda del volante, ya que el mando que controla estas funciones está ubicado detrás del mismo (ver imagen). El selector de desplazamiento por los menús es un mando giratorio que está dentro del mismo mando, muy incómodo de manejar. Si la pretensión de Chevrolet es complicar su funcionamiento para que se maneje en parado, lo han conseguido, porque más de uno se va a dar un susto si lo maneja en marcha. Así que recomiendo su uso en parado. Además, creo que este mando integra demasiadas funciones (ráfagas, luz de largo alcance y ordenador de bordo). Es probable que al manejar el ordenador se pueda regalar, involuntariamente, alguna ráfaga. De todas formas, el mando tiene un tacto muy bueno y no es demasiado sensible a los diferentes movimientos (son las mimas impresiones que tuvo mi compañero Antonio Somonte en la prueba que realizó al Opel Meriva).

Chevrolet Cruze LT 2.0 VCDi 150 CVEl velocímetro y tacómetro son analógicos. Los indicadores de temperatura y combustible disponen de una retro iluminación LED en azul polar y blanco. En el centro de la instrumentación hay una pantalla de siete líneas con los textos en ámbar o azul polar, en ella se puede visualizar el consumo medio, kilometraje y autonomía. Las esferas de la instrumentación están cubiertas por un plástico transparente que suele generar brillos, incluso en días poco soleados (Ver imagen).

Los elevalunas y el regulador eléctrico de los espejos retrovisores exteriores están bien posicionados y los mandos están bien agrupados (ver imagen). Salvo el elevalunas del conductor, ninguno de los elevalunas tiene una función automática que nos permita bajar y subir las ventanas con un solo toque.

El climatizador bi-zona es un equipamiento de serie en las versiones LT. Tiene un funcionamiento perfecto, es muy sencillo de manejar y en función automática alcanza rápidamente la temperatura solicitada. La consola no tiene salidas de aire para las plazas traseras.

Las funciones para desempañar la el parabrisas y la luneta trasera actúan con mucha eficacia y cumplen con su función con suma rapidez.

Chevrolet Cruze LT 2.0 VCDi 150 CVHuecos, compartimentos e iluminación interior
Existen varios huecos repartidos por el interior del habitáculo que contribuyen a dar mayor capacidad de almacenaje:

En la parte central del salpicadero hay un hueco de 62 mm de profundidad con tapa de apertura amortiguada sobre la columna central (ver imagen). Detrás del mando del cambio hay un soporte doble para bebidas y una toma de corriente adicional (el soporte no tiene tapa, por lo que si dejamos objetos, quedarán siempre a la vista -ver imagen-). Entre los dos asientos delanteros hay un cofre disfrazado de apoyabrazos que no tiene demasiada capacidad, pero que resulta muy útil (está tapizado con un guarnecido de pelo corto y tacto agradable e integra conectores jack y USB -ver imagen-).

La guantera tiene suficiente capacidad para guardar toda la documentación y algún objeto extra (está iluminada, ligeramente amortiguada cuando se abre y no está climatizada). Los guarnecidos de las puertas integran bolsas rígidas que son capaces de llevar una botella de 1,5 litros en las puertas delanteras o de 0,5 en las traseras. El conductor tiene dos pequeños compartimentos que quedan muy a mano: una pequeña guantera justo debajo de los mandos que controlan las luces (ver imagen) y un compartimento con tapa para guardar unas gafas (es demasiado pequeño para llevar unas gafas y, aunque está guarnecido con una material similar a la goma, creo que no puede evitar que los cristales puedan rayarse). Los respaldos de los asientos delanteros tienen bolsillos para guardar mapas o revistas. También hay un bolso rígido a la izquierda del acompañante para alojar periódicos o similares (ver imagen).

La iluminación del interior es correcta. Al menos, hay tres plafones (uno en el centro del techo y otros dos cerca del parabrisas, que ofrecen una buena iluminación -ver imagen-). Los dos plafones que están cerca del parabrisas no se encienden automáticamente, una verdadera pena.

Chevrolet Cruze LT 2.0 VCDi 150 CVMaletero
Tiene una capacidad de 450 litros; su volumen es equiparable al de berlinas de mayor categoría, por ejemplo, Renault Laguna (450 litros), Citroën C5 (439 litros). Los respaldos de los asientos traseros pueden abatirse en proporción 60/40 (ver imagen). Además, la boca de carga es bastante amplia para tratarse de una berlina de tres volúmenes y cuatro puertas, por lo que podremos introducir objetos largos y voluminosos sin problemas.

Como en todos los coches de su precio y categoría, la iluminación corre a cargo de un pequeño plafón que hace lo que puede. El maletero no está completamente guarnecido (en la parte menos vistosa veremos que queda chapa mal pintada, las bisagras de la tapa del maletero y un macarrón que contiene los cables que suministran de electricidad a las bombillas de la matrícula -ver imagen-).

Tampoco equipa compartimentos específicos para guardar los triángulos de señalización y el botiquín. Los triángulos hay que guardarlos en la típica bolsa que se pega al guarnecido del maletero mediante velcro adhesivo (ver imagen). Tampoco integran ninguna red para sujetar objetos en un momento dado. Tan sólo hay un pequeño gancho en la parte izquierda.

Chevrolet Cruze LT 2.0 VCDi 150 CVLa tapa del maletero se abre mediante un sistema muy sencillo (evita la utilización de amortiguadores). Pese a que pueda parecer poco sofisticado, a mi me gustó, ya que permite que la tapa del maletero se pueda abrir y cerrar con muy poco esfuerzo. Normalmente, las tapas de los maleteros asistidas por amortiguadores terminan resultando demasiado pesadas a la hora de manejarlas, en algunos casos. El maletero puede abrirse desde el mando a distancia, o bien, desde un botón situado por encima de la matrícula.

Habitabilidad interior
El espacio del interior es el que cabe esperar en una berlina de estas dimensiones. En las plazas delanteras se disfruta de mucho espacio y confort. En las traseras el espacio es algo más justo. Por ejemplo, si el conductor o el acompañante llevan el asiento en una posición muy retrasada, hay poco espacio para las piernas de un adulto de estatura media (1,75 m) en las plazas traseras. Por la posición del respaldo y la banqueta tampoco es un coche demasiado cómodo, o al menos, no es de los más cómodos que he probado en este sentido. No hay difusores que permitan una mejor climatización, pero hay una toma de corriente de 12 voltios en la consola central (ver imagen). Los apoyabrazos de los guarnecidos de las puertas son de plástico rígido (en las delanteras están acolchados).

Chevrolet Cruze LT 2.0 VCDi 150 CVEn las plazas traseras, el respaldo de la plaza central se puede abatir para desvelar un apoyabrazos muy confortable y práctico que integra dos posavasos (ver imagen). Este reposabrazos no cuenta con ninguna trampilla que permita comunicar el habitáculo con el maletero.

Los reposacabezas de los asientos delanteros y traseros quedan cerca de la cabeza y se pueden regular perfectamente para situarlos en la posición adecuada.

El Chevrolet Cruze tiene detalles que me han gustado mucho y que no suelen verse en otros coches más costosos. Por ejemplo, cuando abrimos el coche desde el mando a distancia, automáticamente se encienden las luces exteriores e interiores a modo de cortesía (este detalle se agradece cuando el coche se encuentra aparcado en una zona muy oscura). Hay ciertos reglajes que se pueden modificar desde el ordenador de bordo. Por ejemplo, podemos modificar la apertura del coche (cuando abrimos el coche podemos indicar si queremos que se abra primero la puerta del conductor y luego el resto con una segunda pulsación). También se puede modificar ciertas funciones del coche cuando lo cerramos, por ejemplo, podemos elegir que el coche responda con señales visuales, acústicas o una combinación de ambas.

Chevrolet Cruze LT 2.0 VCDi 150 CVOtro detalle que también me parece interesante y que muchos coches no tienen es que, aunque paremos el motor e, incluso, quitemos la llave del contacto, el equipo de sonido sigue funcionando. Se apaga cuando el conductor abre la puerta para salir del habitáculo.

Conducción
Cuando nos ponemos en marcha, el Chevrolet Cruze nos demuestra desde los primeros metros que se trata de un coche cómodo y con una buena pisada. Me ha sorprendido enormemente la calidad de rodadura de la que hace gala. Durante toda la prueba no he percibido un solo ruido generado por el bastidor, y eso que he rodado con nuestra unidad de pruebas por todo tipo de pavimentos. Tampoco he percibido ruidos ni resonancias parásitas. Desde los primeros kilómetros se percibe que la rodadura está bien aislada y que se acerca sorprendentemente a la de coches mucho más costosos.

Las suspensiones realizan un trabajo excelente. Absorben muy bien los baches y consiguen que el coche sea cómodo. Cuando se pasa por un bache transmiten cierta sensación de firmeza que no se traduce, ni mucho menos, en pérdida de confort.

Chevrolet Cruze LT 2.0 VCDi 150 CVEn el Chevrolet Cruze la aerodinámica juega un papel importante que hace que el coche varíe su comportamiento en función de la velocidad a la que vayamos. Me explico, a velocidades moderadas, la carrocería tiende a tener el lógico balanceo que cabe esperar en una berlina que apuesta claramente por el confort. Sin embargo, cuando circulamos a altas velocidades (entre 170 y 210 Km/h) la carrocería se pega más al suelo y el recorrido de suspensión parece que es más corto. Cuando realizamos un apoyo en curva rápida o realizamos un cambio de dirección, el coche mantiene mejor la línea que le marcamos y el balanceo parece menor.

En condiciones normales es un coche estable y que funciona bien, y mejora cuanto más finos seamos conduciendo. En conducción más exigente, es un coche que pierde algo de aplomo en cuanto nos desmarcamos de la trayectoria o realizamos un cambio de dirección (el tren trasero tiende a descolocarse con facilidad ante los cambios de masas).

En cualquier caso, el Chevrolet Cruze está dotado de un buen control de estabilidad. Por la forma que tiene de funcionar, me ha recordado mucho al que equipa el Renault Laguna. Siempre actúa con suavidad, sin perder eficacia y sin que el conductor apenas aprecie su intervención. Se nota que se ha trabajado concienzudamente en su configuración. Se agradece.

Chevrolet Cruze LT 2.0 VCDi 150 CVNuestra unidad de pruebas estaba muy bien calzada. Equipaba unos neumáticos Kumho Solus kh17 225/50 R1 94 V (ver imagen). Su nivel de adherencia era realmente bueno en todo tipo de condiciones, sobre todo en seco. Además, el perfil del neumático es el idóneo para circular por carreteras en mal estado, y lo mejor de todo es que, pese a no ser de perfil bajo, estéticamente tienen una buena presentación.

La rueda de repuesto es de uso temporal y se encuentra oculta debajo del maletero. Su medida es inferior (Kumho Solus kh17 205/60 R16 92 V).

La dirección, de piñón y cremallera, dispone de asistencia hidráulica. La cremallera está montada en la parte trasera del sub chasis delantero y está soportada por dos silen blocks. Su tarado es bueno si consideramos que ofrece mucha suavidad y agrado de conducción. No obstante, me ha resultado una dirección imprecisa. Nunca me llegaba la información deseada como para sentir la posición de las ruedas delanteras. En carretera a un ritmo ágil cuesta trabajo precisar a la hora de trazar. Sin ser una mala dirección, no es de las que más y mejores sensaciones transmite.

Chevrolet Cruze LT 2.0 VCDi 150 CVLa dirección tiene menos de tres vueltas entre tope y tope. El diámetro de giro del vehículo es relativamente pequeño con 10,9 metros entre bordillos. El volante se puede regular en altura y profundidad.

El pedal del acelerador tiene un buen tacto; se puede precisar su posición muy bien y tiene el grado de dureza justo. Su mecanismo transmite calidad.

El embrague tiene un tacto correcto. Eso sí, al principio notarás que es algo brusco cuando asiste, pero una vez que te acostumbras y lo conoces, no resulta incómodo de manejar.

El pedal del freno tiene demasiado recorrido y su tacto es demasiado esponjoso. No tiene una puesta a punto demasiado trabajada ni refinada, no obstante, en uso normal (que es lo suyo) funciona perfectamente y sin problemas.

Los frenos responden correctamente y aguantan dignamente un uso reiterado, por ejemplo, en carreteras de montañas con muchas curvas y desniveles.

La iluminación exterior es algo escasa, sobre todo en las luces de corto alcance. El haz de luz es amplio, pero la capacidad de iluminar nos pareció escasa. Las luces de largo alcance son algo más potentes.

Motor: Funcionamiento, prestaciones y consumo
Probamos la versión Diesel más potente de la gama (hay una menos potente con 125 CV). No hemos probado el resto de motorizaciones (tenemos previsto hacerlo próximamente). Sin entrar en contacto con el resto de propulsores, este motor me parece muy recomendable por el equilibrio que guarda en todos sus apartados.

Es un motor que emite muy poco ruido al interior, y más cuando coge temperatura. Además, su nivel de vibraciones y consumo de carburante es muy bajo y sus prestaciones son notables (ver motor).

Chevrolet Cruze LT 2.0 VCDi 150 CVAnalizándolo por partes, comenzaríamos con las prestaciones que ofrece. Para empezar, su funcionamiento es realmente bueno. No es demasiado perezoso en la zona baja del cuentarrevoluciones, aunque por debajo de 2.000 rpm no es recomendable circular con marchas demasiado largas. A partir de las 1.600 rpm ya comienza a responder con bastante energía hasta las 4.000 rpm (el motor estira unas 500 rpm más, pero no merece la pena). La entrega de par y potencia se dosifica muy bien a lo largo de todo el régimen de giro.

El motor tiene un funcionamiento muy suave y progresivo, y lo más importante es que siempre se muestra enérgico y con mucha sensación de par. También es un motor que corre de lo lindo y que es capaz de alcanzar velocidades elevadas con facilidad. Tiene una aceleración de 0 a 100 km/h en 10.0 segundos y pasa de 80 a 120 km/h en quinta velocidad en tan solo 12,5 s.

Pese a la potencia que tiene (150 CV) y el peso que debe desplazar (1.502 kg), el consumo de carburante es bajo y varía bastante en función del tipo de conducción que realicemos. Conduciendo de una forma suave, respetando las limitaciones de velocidad, puede llegar a consumir una media de 6,7 litros a los 100 km, combinando autovía y carreteras de segundo orden.

Chevrolet Cruze LT 2.0 VCDi 150 CVSi circulamos por carreteras de montaña con muchas curvas y desniveles, aprovechando toda la capacidad de aceleración del motor, el consumo se puede disparar hasta los 8 litros.

En ciudad, practicando una conducción normal y respetando las limitaciones de velocidad, el consumo de carburante se solía estabilizar entre 7,5 y 7,7 litros. Son datos bastante buenos.

Cambio manual de cinco velocidades
El motor se apoya en un cambio manual de cinco velocidades (opcionalmente se puede equipar un cambio automático de seis velocidades -cuesta 1.105 €-). Tiene un guiado de varilla y cable que ofrece un tacto agradable y preciso. Quizá los recorridos sean algo largos, pero no empañan el buen funcionamiento que ofrece. Es el típico cambio que agrada utilizar con asiduidad, y es algo que se agradece, sobre todo cuando se circula en ciudad.

Es probable que algunos conductores echen en falta una sexta velocidad, sin embargo, si somos estrictos con las limitaciones de velocidad, el cambio de cinco velocidades es suficiente. Por ejemplo, si circulamos por autopista a 120 km/h (velocidad máxima permitida) el motor va muy desahogado, ya que gira a 2.000 rpm.

Chevrolet Cruze LT 2.0 VCDi 150 CVSegún el configurador oficial de Chevrolet, el Cruze LT 2.0 VCDi 150 CV está disponible desde 19.670 €. Su equipamiento de serie es muy completo. No nos va faltar el climatizador bi-zona (ver imagen), sensor de lluvia y parking trasero, retrovisores exteriores térmicos con ajuste eléctrico, radio CD integrado compatible con MP3 con cargador de 6 CDs y con mandos en el volante (ver imagen), alarma e inmovilizador electrónico antirrobo, llantas de aleación de 17 pulgadas (ver imagen), airbags para el conductor, acompañante y laterales delanteros, anclajes ISOFIX para asientos infantiles y control de estabilidad entre lo más destacable.

Además, ofrece una garantía, de serie, ciertamente interesante: 3 años o 100.000 km y 3 años de asistencia en carretera 24h.

Opcionalmente, el equipamiento se puede completar con los siguientes elementos: pintura metalizada (305 €), tapicería de cuero (1.070 €), techo solar eléctrico (815 €) y navegador (815 €).

Conclusión: Bueno, bonito y barato, así podríamos definir al Chevrolet Cruze que ha sido objeto de nuestra prueba. Si estás buscando una buena berlina Diesel a un precio de derribo, no le des más vueltas, no busques másÂ…. el Chevrolet Curze Diesel de 150 CV es la berlina Diesel que andabas buscando. No te decepcionará. Te lo aseguro.

Texto: Gustavo Rodríguez
Fotos: A.R. Sastre, G. Rodriguez y Chevrolet

Publicado el 17/01/2011 a las 00:15